Tú eres a ellos como cantor de amores,
hermoso de voz y que canta bien;
y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra.
Pero cuando ello (el juicio) viniere (y viene ya),
sabrán que hubo profeta entre ellos.
Ezequiel 33:32-33.
Inútil advertencia
Un automovilista avanzaba a 40 km/h por una autopista cubierta de densaniebla. De repente se sobresaltó. Vio dos luces rojas y frenó con todassus fuerzas. ¡Pero ya era demasiado tarde! Se oyó un estallido, lacaída de pedazos de vidrio y luego… el silencio. Muy aturdido bajó desu vehículo, ¿y qué vio? ¡Un caos! Por lo menos tres autos habíanchocado con un camión volcado.
¡Era necesario advertir a los vehículos que se acercaban! Volviócorriendo al borde de la autopista e hizo grandes señales con losbrazos al conductor que se acercaba. Éste lo pasó por alto y pocossegundos después hubo otro estallido.
Entonces el hombre se quitó la chaqueta y agitándola trató deadvertir al próximo vehículo. Éste constató la señal con enojo yprosiguió su camino. ¡Y de nuevo otro estallido! El que advertía sesentía impotente; sin embargo, al ver acercarse dos luces más, volvió asacudir su chaqueta. Pero los jóvenes ocupantes del auto sólo losaludaron y siguieron su camino…
Este suceso me recuerda a Noé, quien al construir el arca, habíaadvertido a sus contemporáneos sobre el diluvio venidero. Pero no lehicieron caso y perecieron en el juicio divino. Hoy la Biblia anunciael juicio venidero y exhorta a los humanos a creer en el Señor Jesúspara ponerse a salvo. Pero, por desdicha, son pocos los que respondenadecuadamente.
¿No os conmueve a cuantos pasáis por el camino?
Mirad, y ved si hay dolor como mi dolor que me ha venido.
Lamentaciones 1:12.
He aquí ahora el día de salvación.
2 Corintios 6:2.
Aprovechar el momento oportuno
Para los malhechores crucificados, uno a la derecha y otro a laizquierda del Señor Jesús, los últimos momentos de su vida fueronsolemnes. Al principio estos desdichados manifestaron su odio,asociándose con la multitud que pasaba y se burlaba de Jesús (Mateo 27:44).
De repente uno de ellos recobró el dominio de sí mismo. Notó laactitud de Jesús y oyó sus palabras: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34).Este Jesús, el nazareno, quien sólo hizo el bien, que llamó a Dios suPadre y le pidió que perdonara a sus verdugos, ¿sería el Mesías quealgún día volverá para reinar? ¿Era una coincidencia que el camino deCristo y el suyo se cruzaran justamente cuando le quedaban sólo unashoras de vida? ¿Aprovecharía este instante para tener un contactopersonal con él? Sí, lo hizo. Indignado al oír que su compañero seguíainsultando a Jesús, lo interpeló, diciendo: “¿Ni aun temes tú a Dios…?”Reconoció que él y su compañero merecían ser castigados, pero que Jesúsno era culpable de nada. Luego se volvió hacia aquel a quien acababa deidentificar por medio de la fe y le dijo: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino”. La respuesta de Jesús superó todas sus esperanzas: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:40-43).
El malhechor supo aprovechar esta oportunidad, la última paraél. ¡El momento que usted vive puede ser decisivo para tener uncontacto personal con Jesús, a través de la fe!
Yaquee
Tomados de Amén-Amén

DÍA DE AÑO NUEVO (2000 a. C., Babilonia)
El día de Año Nuevo es la más antigua y universal de las festividades religiosas. Curiosamente, su historia comienza en una época en la que aún no existía un calendario anual. El tiempo transcurrido entre la siembra y la cosecha representaba un “año” o ciclo.
La fiesta de Año Nuevo más antigua que se ha registrado se celebraba en la ciudad de Babilonia, cuyas ruinas se alzan cerca de la moderna ciudad de Al-Illah, en Irak. Se situaba a fines de marzo, en el equinoccio vernal o de primavera, esto es, al comenzar esta estación, y los actos festivos duraban once días. Los festejos modernos palidecen si se comparan con ellos. Los iniciaba un sumo sacerdote que, habiéndose levantando dos horas antes del alba y tras bañarse en las aguas sagradas del Éufrates, ofrecía un himno al dios local de la agricultura, Marduk, orando para pedir un nuevo ciclo de cosechas abundantes. Se pasaba la grupa de un carnero decapitado por los muros del templo, a fin de absorber todo contagio que pudiera infestar el sagrado edificio y, por extensión, la cosecha del ano siguiente. La ceremonia recibía el nombre de Kuppuru, palabra que apareció entre los hebreos casi al mismo tiempo, en su día de Reparación, o Yom Kippur.
Tanto desde el punto de vista astronómico como del agrícola, enero es el peor tiempo para comenzar simbólicamente un ciclo agrario o Año Nuevo. El sol no se encuentra en un lugar adecuado del cielo, como ocurre en los equinoccios de primavera y otoño y en los solsticios de invierno y verano, los cuatro acontecimientos solares que ponen fin a las estaciones. El traslado de este día sagrado se inició con los romanos.
Según su antiguo calendario, los romanos consideraban el 25 de marzo, comienzo de la primavera, como el primer día del año. Sin embargo, los emperadores y los altos funcionarios alteraron repetidamente la longitud de meses y años para ampliar el tiempo de sus mandatos. Las fechas del calendario guardaban tan poca sincronización con los hitos astronómicos en e! año 153 a.C., que para fijar con seguridad numerosas ocasiones de tipo público el Senado romano declaró el 1 de enero primer día del año. A continuación se produjeron nuevas alteraciones de fechas, y para iniciar de nuevo el calendario, el 1 de enero, en el año 46 a.C., Julio César tuvo que prolongar el año hasta 445 días, por lo que se conoce en la historia como “Año de la Confusión”. El nuevo calendario creado por César fue llamado, en su honor, calendario juliano.
Después de la conversión de Roma al cristianismo en el siglo IV, los emperadores siguieron organizando celebraciones de Año Nuevo. Sin embargo, la naciente Iglesia abolió todas las prácticas paganas (es decir, no cristianas), y por tanto condenó estas festividades como escandalosas y prohibió a los cristianos su participación en ellas. A medida que la Iglesia consiguió conversos y poder, planificó estratégicamente sus propias fiestas para competir con las paganas, en muchas ocasiones aprovechándose de su popularidad. Para rivalizar con la fiesta de Año Nuevo, el 1 de enero, la Iglesia estableció su propia festividad en la misma fecha, la Circuncisión del Señor, que todavía observan católicos, luteranos, episcopalianos y numerosas Iglesias ortodoxas de Oriente.
Durante la Edad Media, !a Iglesia se mantuvo tan hostil al antiguo Año Nuevo pagano, que en las ciudades y países predominantemente católicos esta celebración desapareció por completo, Y cuando periódicamente volvía a resurgir, quedaba relegada al olvido en poco tiempo y casi en todas partes. En cierta época, durante la Baja Edad Media. desde el siglo XI al XIII, los británicos celebraban el Año Nuevo el 25 de marzo, los franceses el domingo de Pascua, y los italianos el día de Navidad, que era entonces el 15 de diciembre; sólo en la Península Ibérica se observaba el 1 de enero. La aceptación general de esta fecha sólo data de los últimos 400 años.
EnAlgunos lugares del Mundo no se celebra el Año Nuevo un 1 de Enero.Solo el 85% de la población mundial celebramos Año Nuevo en esta fecha.
- Algunos miembros de la Iglesia ortodoxa celebran el 14 de enero al mantener el calendario juliano.
- Tết, celebración del Año Nuevo Vietnamita, celebrado junto al Año Nuevo Chino.
- El Año Nuevo Islámico se celebra el 1 de Muharram, aproximadamente fines de enero e inicios de febrero.
- Losar, celebración del Año Nuevo Tibetano, celebrado entre enero y marzo.
- Norouz, celebración del Año Nuevo Iraní, celebrado para el equinoccio primaveral (21 de marzo).
- Naw-Ruz, celebración del Bahaísmo, celebrado para el equinoccio primaveral (21 de marzo).
- Ugadi, celebración del Año Nuevo Telugu, entre marzo y abril.
- En Tailandia, Camboya, Birmania y Bengala, se celebra entre el 13 y 15 de abril.
- We Tripantu, celebración del Año Nuevo Mapuche, el 24 de junio.
- Inti Raymi, celebración del Año Nuevo Inca, el 24 de junio.
- Rosh Hashanah, celebración del Año Nuevo Judío, celebrado generalmente en septiembre.
- Enkutatash, celebración del Año Nuevo Etíope, el 11 de septiembre.
- 1 de Vendimiario, celebración de Año Nuevo de acuerdo al calendario republicano francés, equivalente al 22 de septiembre.
- Samhain, celebración de Año Nuevo del Neopaganismo Celta, cerca del 1 de noviembre.
- El Año Nuevo Hindú es celebrado dos días antes del festival de Diwali, a mediados de noviembre.
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Yaquee, sierva de Dios